
La firma del convenio para el traspaso de inmuebles de la petrolera a la Provincia generó rechazo en la ciudad y abrió un nuevo foco de tensión entre el Gobierno provincial y distintos sectores políticos y sociales de Comodoro Rivadavia.
La firma del acuerdo entre el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y las autoridades de YPF para avanzar con el traspaso de inmuebles y bienes de la operadora a la Provincia desató una fuerte polémica en Comodoro Rivadavia.
Según denunciaron dirigentes políticos, gremiales y referentes de la ciudad, el convenio se habría concretado sin la participación del Municipio ni de representantes de la comunidad comodorense, pese al valor histórico, cultural y patrimonial que muchos de esos bienes tienen para la ciudad petrolera.
Las críticas apuntan especialmente a que la decisión se tomó de manera unilateral y sin abrir una instancia de diálogo con las autoridades locales, lo que generó malestar tanto en el Ejecutivo municipal como en distintos sectores políticos.
En ese contexto, algunos referentes acusaron al gobernador de intentar instalar la idea de que la Provincia actuará en representación de los intereses de los comodorenses, mientras que desde la ciudad sostienen que el destino de esos bienes debe definirse con la participación directa de la comunidad y de sus instituciones.
La discusión gira principalmente en torno a inmuebles emblemáticos vinculados a la historia petrolera de Comodoro, entre ellos el histórico edificio de Km. 3, considerado uno de los símbolos más representativos del desarrollo hidrocarburífero argentino.
Mientras tanto, desde distintos sectores insisten en que el debate no se limita únicamente a la propiedad de los inmuebles, sino también a la necesidad de que YPF asuma la remediación de los pasivos ambientales que dejó tras décadas de explotación en la región.
La controversia abrió un nuevo frente político entre la Provincia y el Municipio y promete seguir ocupando un lugar central en la agenda pública de Comodoro durante las próximas semanas.
