
Tras el bochornoso y cuestionado convenio firmado entre el gobernador Ignacio Torres y el presidente de YPF, con el aval del Directorio de la compañía, vuelve a quedar en evidencia una decisión que genera un profundo malestar en Comodoro Rivadavia.
Desde distintos sectores sostienen que el acuerdo deja de lado a las autoridades de la ciudad petrolera y utiliza bienes vinculados a YPF como parte de una estrategia de posicionamiento político, sin contemplar los intereses de los comodorenses.
Además, advierten que el pasivo ambiental, una de las principales preocupaciones de la comunidad, podría quedar sin respuestas concretas, mientras persisten las dudas sobre cómo se garantizará la remediación de las áreas afectadas.
A esto se suma que la Provincia percibirá una suma considerada exigua en relación con la magnitud del acuerdo, recursos que serán administrados por el Gobierno provincial sin participación del Municipio de Comodoro Rivadavia.
Para los críticos de la medida, esta decisión refleja un nuevo gesto de desprecio hacia la ciudad que durante décadas sostuvo gran parte de la economía de Chubut y realizó un aporte fundamental al desarrollo energético de la Argentina.
