Mientras el gobernador Ignacio Torres habla en medios nacionales sobre la importancia de contar con rutas en buenas condiciones, los chubutenses enfrentan caminos cada vez más deteriorados, con baches, deformaciones y falta de mantenimiento.

El gobernador Ignacio Torres recorre medios nacionales destacando la importancia de contar con rutas en buenas condiciones, pero en Chubut la realidad vuelve a contrastar con el discurso.
Las rutas provinciales y nacionales que atraviesan el territorio presentan un deterioro preocupante y, en distintos sectores, condiciones que dificultan seriamente la circulación.
La Ruta Nacional 3, la Ruta Nacional 26 y la Ruta Nacional 25 muestran sectores con baches, deformaciones y falta de mantenimiento, una situación que pone en riesgo a quienes las utilizan diariamente.
Mientras en los estudios de televisión se habla de infraestructura, desarrollo y conectividad, en Chubut vecinos, transportistas, trabajadores y productores deben transitar caminos que se encuentran cada vez en peores condiciones.
No alcanza con hablar de rutas. Hay que recorrerlas, ver su estado y, fundamentalmente, arreglarlas.Los chubutenses necesitan rutas transitables, seguras y mantenidas. De su estado depende la seguridad de miles de personas y también el desarrollo económico de toda la provincia.
La realidad está a la vista: Chubut necesita menos relato y más gestión.
