Una nueva catástrofe vuelve a golpear a las y los comodorenses. El desplazamiento del cerro en distintos sectores de la ciudad generó momentos de extrema preocupación, poniendo en riesgo viviendas, familias enteras y la seguridad de los barrios de zona norte.
Una vez más, la ausencia del Estado provincial es total. En medio de la emergencia, no hubo presencia de la ministra de Familia de Chubut, Florencia Papaiani, responsable directa del acompañamiento social en situaciones críticas. Hasta el momento, no se la vio en la ciudad petrolera, ni recorriendo los barrios afectados ni brindando respuestas concretas a las familias damnificadas.
Mientras la ciudad atraviesa horas de angustia e incertidumbre, el gobernador Ignacio Torres continúa con actividades en Puerto Madryn, lejos del epicentro de una crisis que vuelve a exponer la falta de planificación, prevención y presencia territorial del gobierno provincial.
Comodoro Rivadavia no necesita discursos ni fotos: necesita funcionarios presentes, recursos inmediatos y decisiones políticas claras. Cada emergencia que se repite sin respuestas profundiza el abandono que sienten quienes viven en los barrios más castigados.
La provincia vuelve a llegar tarde o directamente no llega, mientras las y los comodorenses enfrentan solos las consecuencias climaticas y de la naturaleza.
Los ciudadanos de Comodoro Rivadavia exige respuestas. Exigen presencia. Exigen responsabilidad política
