Meses atrás, el gobernador Ignacio Torres firmó un convenio con el Gobierno Nacional mediante el cual se otorgó un 8% de las retenciones a las operadoras petroleras, con el supuesto objetivo de sostener las fuentes laborales y garantizar futuras inversiones en la provincia.
Hoy, la realidad vuelve a desmentir el discurso oficial.
No existe ningún plan concreto, si bien en Marzo deberían estar presentando el plan, hoy no hay inversiones visibles ni políticas activas que respalden lo prometido. Por el contrario, trabajadores del sector petrolero se encuentran recibiendo notificaciones de despidos, suspensiones y bajas salariales, mientras el gobierno provincial permanece en un silencio absoluto.
A este escenario crítico se suma un dato de extrema gravedad: el Sindicato del Petróleo Privado se encuentra en estado de alerta y movilización, y no descarta un paro de actividades ante la falta de respuestas y el avance del ajuste sobre los trabajadores.
Las preguntas son inevitables:
👉 ¿Dónde quedó todo lo anunciado por Torres?
👉 ¿Quién controla el destino de los millones que recibirán las operadoras?
👉 ¿Qué garantías reales tienen hoy los trabajadores petroleros?
Empresas como Pan American Energy, Tecpetrol y Capsa accederán a beneficios millonarios, mientras en los yacimientos crece la incertidumbre, el miedo y la pérdida de derechos.
El Intendente de Comodoro Rivadavia Othar Macharashvili fue muy criticó ante la situación, «Comodoro le dio todo. y en su peor momento, responden con desprecio»
El gobierno provincial no exige, no controla y no da explicaciones. Torres prometió defender el empleo petrolero, pero los hechos muestran que el acuerdo firmado solo garantizó ganancias empresarias, dejando a cientos de familias chubutenses al borde del conflicto social.
En Chubut, una vez más, el relato oficial se cae a pedazos:
más beneficios para las operadoras, más ajuste para los trabajadores, y un gobierno que anuncia, promete y luego desaparece.
