Una vez más, el gobernador Torres demuestra que su discurso va por un lado y sus hechos por otro. Mientras en la provincia habla de defender el empleo y cuidar a las familias trabajadoras, en el Congreso sus senadoras Andrea Cristina y Edith Trenzi votaron a favor de la reforma laboral que recorta derechos históricos conquistados tras décadas de lucha sindical.
No fue un error. No fue una abstención. Fue un voto afirmativo, consciente y alineado con una reforma que flexibiliza condiciones laborales, debilita la posición del trabajador frente al empleador y favorece claramente a los sectores concentrados de poder.
¿Dónde quedó la defensa del trabajo?
¿Dónde quedó el compromiso con quienes sostienen la producción, el comercio y los servicios de nuestra provincia?
Torres no puede hacerse el distraído. Las senadoras que responden a su espacio político votaron exactamente lo contrario a lo que reclaman miles de trabajadores que hoy ven con preocupación cómo se avanzan reformas que precarizan, achican indemnizaciones y ponen en riesgo la estabilidad laboral.
Mientras los salarios pierden frente a la inflación y las familias hacen malabares para llegar a fin de mes, el oficialismo provincial decide acompañar una reforma que va en contra de los derechos laborales.
No se puede estar en la foto con los trabajadores y al mismo tiempo levantar la mano para votar en su contra.
La sociedad merece coherencia.
Los trabajadores merecen respeto.
Y la provincia merece representantes que no traicionen el mandato popular.
Hoy quedó claro de qué lado están.
