El gobierno de Ignacio Torres vuelve a dejar en claro cuáles son sus verdaderas prioridades: ajuste para los trabajadores y beneficios extraordinarios para la estructura política.

Mientras se niega a convocar a paritarias y crecen los conflictos salariales en toda la provincia, el Ejecutivo avanza sin reparos en la creación de nuevos cargos con sobresueldos escandalosos.
Mediante decreto, se creó la denominada “Unidad Gobernador” dentro de la Secretaría General, bajo el argumento de mejorar la comunicación institucional. Sin embargo, detrás de ese discurso se esconde un esquema de privilegios difícil de justificar en el actual contexto económico:
Hasta un 200% de adicional para secretarios y subsecretarios
150% para directores generales
100% para directores
Todos estos incrementos, además, son acumulables con otros conceptos salariales
Es decir, mientras a los trabajadores se les pide paciencia y esfuerzo, a la política se le garantizan ingresos extraordinarios.
En paralelo, la situación en la provincia es crítica: Trabajadores de Vialidad Provincial llevan adelante retención de servicios ante la falta de paritarias
El sector judicial se mantiene en estado de alerta por aumentos acordados que aún no se hacen efectivos.
Queda claro que no se trata de falta de recursos. Cuando hay fondos para agrandar la estructura política pero no para recomponer salarios ni cumplir acuerdos, lo que está en juego no es una limitación económica. Es una decisión política. Y esa decisión vuelve a recaer, una vez más, sobre los trabajadores de Chubut.
