La ausencia de un diputado alineado con el gobernador de Chubut fue señalada por sectores opositores como una maniobra que contribuyó a impedir el quórum necesario para avanzar con la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

La frustrada sesión en la Cámara de Diputados que buscaba interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, desató una fuerte polémica política y dejó al gobernador de Chubut, Ignacio Torres, en el centro de las críticas.
Desde distintos sectores de la oposición cuestionaron la decisión de un diputado vinculado al espacio político de Torres de no ocupar su banca durante la sesión, una ausencia que colaboró con la falta de quórum y terminó impidiendo el tratamiento de la iniciativa. Los cuestionamientos apuntan a que la postura adoptada terminó beneficiando al Gobierno nacional al evitar que Adorni debiera comparecer ante el Congreso para responder preguntas sobre diversos temas de gestión que generaban debate entre los legisladores.
Para quienes impulsaban la interpelación, lo ocurrido constituye una muestra más del acercamiento político entre Torres y el presidente Javier Milei. Según sostienen, la decisión dejó en evidencia una sintonía política cada vez más marcada entre ambos espacios, pese a las diferencias que en ocasiones se expresan públicamente. La polémica se instaló rápidamente en el escenario político y volvió a abrir el debate sobre el posicionamiento del gobernador chubutense frente al Gobierno nacional y el rol que tendrá su fuerza política en futuras discusiones legislativas.
Mientras tanto, desde los sectores críticos aseguran que la falta de quórum privó al Congreso de una instancia clave de control político y reclaman explicaciones sobre la decisión adoptada por los legisladores que no participaron de la sesión.
