21 de octubre de 2026 05:32

El Gobierno de Chubut intimó al Club Náutico YPF a entregar el complejo de Caleta Sara, en Bahía Camarones. La medida pone en riesgo décadas de trabajo voluntario, actividades educativas y un espacio de encuentro vinculado a la náutica, el turismo y la investigación científica.

El gobernador Ignacio Torres, a través del Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas de Chubut, avanza con la rescisión del comodato que permite al Club Náutico YPF administrar el complejo Caleta Sara, un predio costero desarrollado y mantenido por la institución desde 1975.

Mediante una carta documento fechada el 11 de agosto de 2026, la cartera provincial intimó al club a restituir las instalaciones en un plazo de diez días hábiles. Según la documentación presentada por la comisión directiva, la notificación no detalla los motivos técnicos, ambientales ni legales que fundamentarían la decisión.

La medida genera preocupación porque no se trata de un predio sin uso, sino de un espacio construido y sostenido durante décadas con el esfuerzo voluntario y los aportes de socios comodorenses. La infraestructura se desarrolló en una zona costera que carecía de servicios básicos y terminó convirtiéndose en un lugar de referencia para la actividad náutica, la educación y la investigación.

CINCO DÉCADAS DE ESFUERZO QUE HOY ESTÁN EN RIESGO

Caleta Sara comenzó a desarrollarse a principios de la década de 1970, cuando los integrantes del Club Náutico YPF, con autorización del Estado provincial y el respaldo de YPF, iniciaron los trabajos para consolidar un espacio de encuentro junto al mar.

Con el paso de los años, construyeron comedores, sanitarios, quinchos, dormis, áreas para actividades náuticas y sistemas propios de provisión de agua potable. Lo que nació como un proyecto institucional se transformó en un espacio utilizado por familias, estudiantes, docentes e investigadores.

Desde hace más de 25 años, estudiantes de la Escuela Provincial N.º 704 de Comodoro Rivadavia, orientada a la Biología Marina, utilizan el complejo para realizar campamentos educativos y viajes de estudio. Además, sus instalaciones sirven como alojamiento y espacio de trabajo de campo para investigadores, biólogos y docentes vinculados a universidades nacionales y al CONICET.

Ahora, ese patrimonio histórico, educativo y comunitario enfrenta la posibilidad de quedar fuera de la administración de la institución que lo construyó y sostuvo durante medio siglo.

EL CLUB PIDIÓ DIÁLOGO, PERO ESPERA UNA RESPUESTA

El 25 de agosto de 2026, el Club Náutico YPF rechazó formalmente la intimación mediante una contra-carta documento. En el escrito cuestionó la falta de fundamentación de la medida, planteó las dificultades operativas para responder dentro del plazo establecido y solicitó abrir una mesa de trabajo conjunta con la Administración del Parque Interjurisdiccional Marino Costero Patagonia Austral.

Según informó la institución, el Ministerio recibió la respuesta el 26 de agosto, pero hasta el momento señalado por el club no había emitido una contestación por escrito ni convocado formalmente a una instancia de negociación.

La situación abre una pregunta central: ¿por qué el Gobierno provincial pretende poner fin a un acuerdo que permitió el desarrollo de este espacio durante décadas sin que, según la institución, se hayan explicado por escrito los motivos de la decisión?

TORRES DEBE DAR EXPLICACIONES

El Gobierno provincial debe explicar cuáles son los fundamentos de la rescisión y qué destino prevé para Caleta Sara. La titularidad provincial del predio no borra la historia de una institución que construyó y mantuvo sus instalaciones con el aporte de generaciones de socios.

El Club Náutico YPF solicita que se suspenda cualquier medida de desocupación o desalojo mientras se transparentan las razones de la decisión y se abre una instancia de diálogo que incluya a la comunidad vinculada al complejo.

La discusión no se limita a quién administra un predio. También involucra el futuro de una infraestructura que durante más de cinco décadas fue utilizada para actividades náuticas, educativas y científicas.

Caleta Sara no es solamente un terreno: es historia, educación, turismo y trabajo comunitario. La gestión de Ignacio Torres debe explicar por qué busca poner fin a esta etapa y qué propone para un espacio cuyo valor excede el de sus instalaciones.