La obra social SEROS, destinada a los trabajadores de la provincia del Chubut, atraviesa uno de los momentos más críticos desde su creación.

La situación genera creciente preocupación entre los afiliados, quienes ven deteriorarse día a día la calidad del servicio.
En la actualidad, son cada vez más los profesionales de la salud que deciden dejar de atender por SEROS debido a la disconformidad con los valores de pago. Esta situación ha generado un escenario alarmante: hoy existen más profesionales que abandonan la obra social que centros de atención disponibles para los afiliados.
A pesar de que los trabajadores abonan un canon elevado —equiparable al de una prepaga de alto nivel—, la cobertura que reciben es cada vez más deficiente. A esto se suma un problema aún mayor: los pocos profesionales que continúan atendiendo bajo SEROS, en muchos casos, cobran un plus adicional, incrementando aún más el gasto de bolsillo de los afiliados.
Desde distintos sectores se denuncia además que el gobierno de la provincia estaría utilizando fondos de SEROS para solventar gastos ajenos al funcionamiento de la obra social, lo que profundiza el desfinanciamiento del sistema.
Este conjunto de factores configura un panorama crítico que impacta directamente en la salud y la economía de los trabajadores estatales, quienes se ven obligados a pagar más por un servicio que cada vez responde menos a sus necesidades.
La crisis de SEROS ya no es un problema aislado, sino una realidad que afecta a miles de chubutenses y que requiere respuestas urgentes.
